Ya no respiraré tu aliento
de alcohol barato y agrio
ya no me haré la dormida
ni escucharé el pisar de tus botas camperas
ni encenderé la luz de mi mesita
para interrumpir mi sueño.
Ya no limpiaré más tus vómitos
ni secaré el sudor en mi almohada de tu cabeza
sudorosa, fría, húmeda
ya no me cobijaré en mi sábana
ni escucharé el sonido de llaves en la puerta.
Dejaré de maquillar mi cara
de ponerme la sombra bajo mis ojos
de querer borrar la huella de mi mirada
de perfilar el corrector sobre mis ojeras.
Ni miraré el reloj de madrugada
ni sentiré sobre mi boca el frío de tus labios
ni tus manos sobre mi cara.
Ya no te sentiré a mi lado
ni aspiraré tu sudor ni tu aliento.
No usaré esas gafas oscuras,
ya no perdura en mí la huella.
Eso es lo que hace falta, mujeres valientes que sepan dejar atrás todos los signos de maltrato… Y mujeres que nos lo cuenten así de bien. Ánimo a todas, y a todos.
Comentario por martasalvadorvelez — 10 diciembre 2009 @ 11:07 am |